Encarna María Toral

Sobre el servicio

Escuela de Padres​

paternidad

La Escuela de Padres como camino para la prevención de problemas conductuales y emocionales en niños y preadolescentes​

El dicho popular «más vale prevenir que curar» sirve para todo tipo de problemas, tanto físicos como psíquicos, pero es aún más cierto e importante en el caso de los niños y niñas. 

En primer lugar, porque el niño/a es un ser plástico que responde rápida y eficazmente a los ejemplos que se le dan de manera adecuada; en segundo lugar, porque la presencia de problemas psicológicos en niños/as y adolescentes, tiende a repetirse y permanecer desde la infancia hasta la edad adulta si no se realiza una intervención temprana.

Por tanto, prevenir la aparición de problemas en la infancia, es hacerlo también en la etapa adulta (Esparza y Rodríguez, 2009; Orgilés, Gómez, Piqueras y Espada, 2014).

El dicho popular “más vale prevenir que curar” sirve para todo tipo de problemas, tanto físicos como psíquicos, pero es aún más cierto e importante en el caso de los niños/as.

Atendiendo a estos principios se ha trabajado para poner en marcha un programa de tratamiento de prevención primaria. Este tipo de tratamiento está enfocado para la población general, para todas aquellas familias que quieran formarse en educación emocional con el objetivo de prevenir la aparición de problemas conductuales y psicológicos en sus hijos/as y para aquellas familias que ya han detectado la aparición de problemas emocionales y comportamentales en los mismos y quieren poner solución.

¿En qué consiste el programa?​

El objetivo es dar recomendaciones específicas ajustadas a cada nivel de edad y cada situación particular para que las familias puedan afrontar y solucionar los problemas más frecuentes que puedan darse en sus hijos (para padres y madres con niños/as de entre 4 y 12 años).

Para ello, se ha desarrollado un programa diseñado para reducir la prevalencia de problemas conductuales y emocionales en niños y preadolescentes y potenciar los recursos emocionales, cognitivos y comportamentales necesarios para un desarrollo saludable. Este programa tiene como objetivo fundamental entrenar a los padres y madres en habilidades eficaces para facilitar la adquisición de conductas prosociales en sus hijos y para reducir sus comportamientos problemáticos.

Se trata de un programa estructurado en 12 sesiones en el que los padres y madres aprenden a desarrollar interacciones positivas con los niños/as a través del juego o de otras actividades compartidas. Los padres y madres aprenden a prescindir de órdenes innecesarias, a establecer los límites con más claridad y a dar a sus hijos/as el contexto oportuno para un comportamiento adecuado. Además, se les entrena en el uso de consecuencias lógicas y naturales y en estrategias de resolución de problemas para ser practicadas con los niños/as. Las técnicas de entrenamiento utilizadas son diversas y suelen incluir la instrucción didáctica, el modelado, el role-playing, role-taking y la práctica en el hogar.

Se ha complementado y adaptado este programa con material e información propia basada en la experiencia y las necesidades particulares de las familias que acuden a consulta, por lo que se trabaja con un programa hecho a medida.

El programa tiene una esencia eminentemente educativa con carácter preventivo y orientador que parte de la realidad de cada familia para caer en la cuenta de las fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades y diseñar un plan educativo familiar con serenidad y optimismo. Por tanto, no se trata de impartir una serie de sesiones colectivas o individuales donde se informa a los padres y madres de ciertas teorías educativas, sino que se trata de una estrategia de aprendizaje autónomo y cooperativo en el que los padres y madres encuentran soluciones personalizadas y viables para sus retos concretos y cotidianos, lo que sin duda contribuirá a generar un mayor bienestar emocional en sus hijos/as que repercutirá en una mejora en sus relaciones sociales, familiares y escolares.

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